TELONES Y PANTALLAS
Gerardo Romano: el hombre del piano
Cada noche, antes de arrancar la función de En la cama, en el Multiteatro, Gerardo Romano cumple con un ritual: se sienta al piano que hay en uno de los pasillos de la sala de la avenida Corrientes y se pone a tocar."Lo hago para calentar la garganta y para descargar tensiones", le confesó a Clarín el actor. En su repertorio hay desde tangos, hasta canciones de Joan Manuel Serrat o de Sandro.Algunos días, al teatro lo acompaña Rita, su hijita de tres años. Y Romano aprovecha para inventarle canciones infantiles. Otras veces, los distintos elencos que confluyen en esa sala se paran para escucharlo y dicen que es de lo más entonado. Sus compañeros de la obra, Mónica Ayos, Viviana Saccone y Walter Quirós, están encantados.
lunes, 28 de enero de 2008
lunes, 21 de enero de 2008
La Vibra
Jan. 17, 2008, 5:19PMRicardo Arjona, entre el ayer y el hoyEn su más reciente trabajo, el cantautor guatemalteco revisita sus viejos éxitos a través de nuevas versiones, y lanza además comentarios políticos de actualidad.
Sergio BursteinCopyright 2008 La Vibra
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LOS ÁNGELES, Calif.— Lanzar colecciones de “grandes éxitos” suele ser una de las estrategias comerciales favoritas de las casas disqueras.
Pero se trata de una decisión que no suele complacer a los artistas, quienes se encuentran generalmente empeñados en grabar nuevas canciones y mantener de ese modo su vigencia.
Las buenas noticias con respecto a Quién dijo ayer, el más reciente lanzamiento de Arjona, es que no se trata únicamente de una recopilación, ya que contiene un compacto adicional en el que el popular cantante guatemalteco presenta versiones contemporáneas de los mismos temas que se incluyen en el disco de éxitos, sumándoles, además, tres canciones completamente nuevas.
“Yo nunca he estado de acuerdo con eso de reunir un grupo de canciones y dárselas a la gente de la misma manera en que ya se les había entregado años atrás”, es lo primero que le dice el cantautor a La Vibra.
En todo caso, Arjona tiene ya una carrera lo suficientemente larga como para justificar el lanzamiento de un disco que se dedique únicamente a presentar éxitos del pasado.
Pero Quién dijo ayer no intenta reconstruir su trayectoria entera. Si bien él grabó por primera vez en 1985, la edición actual inicia su labor de recopilación con Animal nocturno (1991), el primer disco que hizo en México —país en el que vive desde hace 15 años—, y excluye, casi por completo, los temas de sus dos álbumes más recientes: Santo pecado (2002) y Adentro (2005).
“Santo pecado produjo una catarsis total, en el sentido de que renovó completamente a la gente que había venido siguiendo mi trabajo y reinstaló mi carrera”, justifica el entrevistado.
“No pensábamos incluir ningún tema de los dos últimos discos, pero tuvimos que hacer una excepción con A ti, de Adentro, por la simple razón de que era la canción [de Arjona] que más le gustaba a Eros Ramazotti, quien fue invitado a participar en la grabación de las nuevas versiones”.
Y es que Quién dijo ayer cuenta con varios invitados especiales, entre los que se encuentran Marc Anthony, Sandro, Panteón Rococó y el citado Ramazzotti, quienes ponen sus voces en varios de los surcos de la segunda placa.
Preguntado por la selección de los temas incluidos, Arjona asegura que hay dos clases de éxitos: los del autor y los que están dictaminados por la popularidad.
“Este disco apunta mucho más hacia la popularidad, obviamente”, reconoce. “Si me hubiera tocado hacerlo de otro modo, seguramente estarían varias de las que están en este lanzamiento, pero también otras que nunca sonaron en ninguna parte”.
El mismo cantante no cree que haber desarrollado las nuevas versiones haya sido un proceso complicado, a pesar de que se trataba de piezas ampliamente reconocidas en el repertorio de la música latinoamericana.
“Hay canciones como Tu reputación en las que asumimos un concepto completamente libre”, explica. “Creo que recrear un tema que ya ha sido popular es menos complicado que hacer uno nuevo; no tienes la preocupación de tener que colocarlo en la radio, porque ya hizo lo que tenía que hacer”.
Las tres canciones realmente nuevas —Quién, Quiero y Espantapájaros— parecen encontrarse plenamente integradas a las nuevas versiones de los viejos temas, porque no se encuentran al final del disco bajo el rubro de “material adicional”, sino que vienen intercaladas con el resto del material.
“Una de las cosas que menos me gustan de los recopilatorios es que normalmente reúnen una canción que grabaste en el 91 con una que grabaste en el 98, con atmósferas e ideas de producción completamente distintas”, detalla el músico.
“En este caso, rehacer todas las canciones como si fueran nuevas sirvió para englobar el disco dentro de un concepto general”, prosigue. “Es por eso que los temas nuevos no parecen ajenos al resto del material”.
EL LADO SERIO DE ARJONA
Aunque muchos de los éxitos de este centroamericano son temas lentos de inspiración amorosa, sus frecuentes comentarios sociales lo han separado prudentemente del rótulo de “baladista romántico” en el que se encuentran metidos varios de sus competidores más cercanos.
“No soy demasiado consciente de las cosas que me ha tocado vivir, y dentro de esas experiencias se encuentran todos los temas de los que escribo”, dice el artista. “No me interesa encerrarme entre cuatro paredes y escribir sólo sobre el amor o sobre la política. Me encanta tener las puertas abiertas, para no tener que pertenecer al nicho de los baladistas ni al de los cantantes de protesta”.
Según él, hay momentos en los que le provoca realmente decir algo trascendente a través de sus letras. “Y lo hago, porque hay canciones que funcionan para mí como una válvula de escape de la olla de presión que a veces llevo dentro”, precisa.
En Quiero, uno de los nuevos temas de Quién dijo ayer, Arjona menciona a “el idiota más grande del mundo” dentro de un contexto en el que parece referirse claramente a George W. Bush.
“Creo que cualquiera que escuche la canción sabrá de quién estoy hablando”, dice el cantautor, sin dar nombre alguno. “Estamos atravesando momentos difíciles en el planeta, y son difíciles no necesariamente porque las armas son cada vez más poderosas, sino porque estamos siendo dirigidos por personas con poco nivel intelectual y con muchísimo poder entre las manos. Esas son las personas más peligrosas que existen”.
En las nuevas versiones, las letras antiguas no se han alterado, con la excepción de Si el Norte fuera el Sur, donde hay ahora una referencia a la guerra de Irak. Esta alusión podría tratarse de un aporte de Panteón Rococó, la banda invitada en el tema —que se conoce por su posición contestataria antes las situaciones políticas—.
“Eso fue decisión mía. Había que respetar al autor de todas las canciones, que en este caso soy yo, claro”, aclara el guatemalteco. “Pero haría lo mismo si me tocara interpretar un tema compuesto por otro”.
Arjona dice que, cuando se graba de nuevo alguna canción, se puede jugar mucho con la música, pero no con el texto. “De todos modos, Si el Norte fuera el Sur es una canción social que tenía una vigencia absoluta en el momento en el que la escribí”, recuerda.
“Sigue estando muy vigente en lo que respecta a los problemas de inmigración, lamentablemente; pero algunas otras cosas que se mencionaban se habían quedado un poco atrás, y había que renovar algunos detalles por los sucesos que se presentan hoy en día”.
En todo caso, resulta significativo que un artista con el éxito comercial de Arjona haya invitado a un grupo rockero tan independiente y politizado como Panteón Rococó para participar en una grabación de estas dimensiones.
“Ninguno de los duetos [de esta producción] obedeció a razones estratégicas”, asegura el artista. “Se dieron de manera bastante natural y sincera. En el caso de Marc Anthony [que participa en Historia de taxi], por ejemplo, el aporte vino por parte de un feeling boricua y caribeño que funciona perfectamente con la canción”.
Arjona dice que fue él quien se adaptó a los estilos de sus invitados y no viceversa, ya que tuvo que ponerse en plan salsero con Anthony y en una posición “skasera” en lo que respecta a Panteón.
“Trabajamos con el productor de Panteón y le dimos [al grupo] toda la libertad que necesitaba, porque la música fue hecha por sus propios músicos”, expresa el entrevistado. “Nunca me había imaginado a Si el Norte fuera el Sur en una versión de reggae y de ska; fue una sorpresa muy agradable”.
COLABORACIONES Y TRIBUTOS
Otro de los invitados es Sandro, presente en Realmente no estoy tan solo. Se trata de un emblemático cantante proveniente de Argentina, país en el que el mismo Arjona vivió durante varios años. “Sé que éste es un homenaje que va ser mejor entendido por los argentinos que por el resto de los latinoamericanos”, dice el entrevistado. “Sandro fue bastante popular fuera de su país, pero para los argentinos es un verdadero icono”.
La presente grabación demuestra que, con todo el estatus de leyenda que pueda tener, Sandro se encuentra actualmente en un estado de salud precario, que ha afectado de gran manera su desempeño vocal.
“Cuando se quiere hacer un homenaje, esas condiciones son los que menos importa”, justifica Arjona. “Lo que interesa es su aporte como personaje histórico, yo me encuentro muy agradecido con Sandro, porque grabó el tema una semana después de dejar el hospital”.
En el plano creativo, la colaboración más productiva puede ser la de la española Martha Sánchez, que al lado del guatemalteco reinventa efectivamente el tema Tarde (sin daños a terceros), convirtiéndolo en un original dúo de preguntas y respuestas.
“Esa es una de las canciones más importantes de mi carrera, a pesar de que no sonó en la radio”, manifiesta el cantante. “Fue la canción más difícil de producir en este disco, porque yo siempre la canté con excesos de libertad”.
Según el guatemalteco, la versión original se grabó en vivo, con voz y con piano, sin tiempos definidos, sin metrónomos ni disciplina musical alguna.
“Fue por eso que tratar de colocarla ahora dentro de un esquema rítmico convencional fue casi imposible”, remarca Arjona. “Pero Tommy Torres, el productor que se encargó de ella [en la nueva versión], hizo un trabajo extraordinario del que estoy muy orgulloso”.
Más allá de sus letras sociales o comprometidas, Quién dijo ayer es una excusa perfecta para revisar algunas de las canciones románticas de Arjona y poner en perspectiva su dedicatoria a mujeres de distintas edades en temas como Te conozco (donde se habla de una muchacha de 23 años) y Señora de las cuatro décadas.
“No se trata de que haya compuesto canciones para mujeres mayores a medida que fui creciendo; de hecho, aunque no la escribí en ese momento, la primera que tuve en mente fue Señora de las cuatro décadas, porque se basó en una historia que ocurrió cuando yo tenía 16 años”, confiesa el cantautor. “Puedes hacer una canción dedicada a una mujer de 70 años o a una niña de 15 en cualquier momento de tu vida”.
El mismo Arjona no considera que mencionar en sus canciones una edad determinada tenga que ver con el éxito que cuenta entre las damas de distintas generaciones.
“Para que alguien se interese en una canción tuya, no es necesario que menciones su edad, sino que le brindes ciertas coincidencias emocionales”, dice a manera de despedida.
Jan. 17, 2008, 5:19PMRicardo Arjona, entre el ayer y el hoyEn su más reciente trabajo, el cantautor guatemalteco revisita sus viejos éxitos a través de nuevas versiones, y lanza además comentarios políticos de actualidad.
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Pero se trata de una decisión que no suele complacer a los artistas, quienes se encuentran generalmente empeñados en grabar nuevas canciones y mantener de ese modo su vigencia.
Las buenas noticias con respecto a Quién dijo ayer, el más reciente lanzamiento de Arjona, es que no se trata únicamente de una recopilación, ya que contiene un compacto adicional en el que el popular cantante guatemalteco presenta versiones contemporáneas de los mismos temas que se incluyen en el disco de éxitos, sumándoles, además, tres canciones completamente nuevas.
“Yo nunca he estado de acuerdo con eso de reunir un grupo de canciones y dárselas a la gente de la misma manera en que ya se les había entregado años atrás”, es lo primero que le dice el cantautor a La Vibra.
En todo caso, Arjona tiene ya una carrera lo suficientemente larga como para justificar el lanzamiento de un disco que se dedique únicamente a presentar éxitos del pasado.
Pero Quién dijo ayer no intenta reconstruir su trayectoria entera. Si bien él grabó por primera vez en 1985, la edición actual inicia su labor de recopilación con Animal nocturno (1991), el primer disco que hizo en México —país en el que vive desde hace 15 años—, y excluye, casi por completo, los temas de sus dos álbumes más recientes: Santo pecado (2002) y Adentro (2005).
“Santo pecado produjo una catarsis total, en el sentido de que renovó completamente a la gente que había venido siguiendo mi trabajo y reinstaló mi carrera”, justifica el entrevistado.
“No pensábamos incluir ningún tema de los dos últimos discos, pero tuvimos que hacer una excepción con A ti, de Adentro, por la simple razón de que era la canción [de Arjona] que más le gustaba a Eros Ramazotti, quien fue invitado a participar en la grabación de las nuevas versiones”.
Y es que Quién dijo ayer cuenta con varios invitados especiales, entre los que se encuentran Marc Anthony, Sandro, Panteón Rococó y el citado Ramazzotti, quienes ponen sus voces en varios de los surcos de la segunda placa.
Preguntado por la selección de los temas incluidos, Arjona asegura que hay dos clases de éxitos: los del autor y los que están dictaminados por la popularidad.
“Este disco apunta mucho más hacia la popularidad, obviamente”, reconoce. “Si me hubiera tocado hacerlo de otro modo, seguramente estarían varias de las que están en este lanzamiento, pero también otras que nunca sonaron en ninguna parte”.
El mismo cantante no cree que haber desarrollado las nuevas versiones haya sido un proceso complicado, a pesar de que se trataba de piezas ampliamente reconocidas en el repertorio de la música latinoamericana.
“Hay canciones como Tu reputación en las que asumimos un concepto completamente libre”, explica. “Creo que recrear un tema que ya ha sido popular es menos complicado que hacer uno nuevo; no tienes la preocupación de tener que colocarlo en la radio, porque ya hizo lo que tenía que hacer”.
Las tres canciones realmente nuevas —Quién, Quiero y Espantapájaros— parecen encontrarse plenamente integradas a las nuevas versiones de los viejos temas, porque no se encuentran al final del disco bajo el rubro de “material adicional”, sino que vienen intercaladas con el resto del material.
“Una de las cosas que menos me gustan de los recopilatorios es que normalmente reúnen una canción que grabaste en el 91 con una que grabaste en el 98, con atmósferas e ideas de producción completamente distintas”, detalla el músico.
“En este caso, rehacer todas las canciones como si fueran nuevas sirvió para englobar el disco dentro de un concepto general”, prosigue. “Es por eso que los temas nuevos no parecen ajenos al resto del material”.
EL LADO SERIO DE ARJONA
Aunque muchos de los éxitos de este centroamericano son temas lentos de inspiración amorosa, sus frecuentes comentarios sociales lo han separado prudentemente del rótulo de “baladista romántico” en el que se encuentran metidos varios de sus competidores más cercanos.
“No soy demasiado consciente de las cosas que me ha tocado vivir, y dentro de esas experiencias se encuentran todos los temas de los que escribo”, dice el artista. “No me interesa encerrarme entre cuatro paredes y escribir sólo sobre el amor o sobre la política. Me encanta tener las puertas abiertas, para no tener que pertenecer al nicho de los baladistas ni al de los cantantes de protesta”.
Según él, hay momentos en los que le provoca realmente decir algo trascendente a través de sus letras. “Y lo hago, porque hay canciones que funcionan para mí como una válvula de escape de la olla de presión que a veces llevo dentro”, precisa.
En Quiero, uno de los nuevos temas de Quién dijo ayer, Arjona menciona a “el idiota más grande del mundo” dentro de un contexto en el que parece referirse claramente a George W. Bush.
“Creo que cualquiera que escuche la canción sabrá de quién estoy hablando”, dice el cantautor, sin dar nombre alguno. “Estamos atravesando momentos difíciles en el planeta, y son difíciles no necesariamente porque las armas son cada vez más poderosas, sino porque estamos siendo dirigidos por personas con poco nivel intelectual y con muchísimo poder entre las manos. Esas son las personas más peligrosas que existen”.
En las nuevas versiones, las letras antiguas no se han alterado, con la excepción de Si el Norte fuera el Sur, donde hay ahora una referencia a la guerra de Irak. Esta alusión podría tratarse de un aporte de Panteón Rococó, la banda invitada en el tema —que se conoce por su posición contestataria antes las situaciones políticas—.
“Eso fue decisión mía. Había que respetar al autor de todas las canciones, que en este caso soy yo, claro”, aclara el guatemalteco. “Pero haría lo mismo si me tocara interpretar un tema compuesto por otro”.
Arjona dice que, cuando se graba de nuevo alguna canción, se puede jugar mucho con la música, pero no con el texto. “De todos modos, Si el Norte fuera el Sur es una canción social que tenía una vigencia absoluta en el momento en el que la escribí”, recuerda.
“Sigue estando muy vigente en lo que respecta a los problemas de inmigración, lamentablemente; pero algunas otras cosas que se mencionaban se habían quedado un poco atrás, y había que renovar algunos detalles por los sucesos que se presentan hoy en día”.
En todo caso, resulta significativo que un artista con el éxito comercial de Arjona haya invitado a un grupo rockero tan independiente y politizado como Panteón Rococó para participar en una grabación de estas dimensiones.
“Ninguno de los duetos [de esta producción] obedeció a razones estratégicas”, asegura el artista. “Se dieron de manera bastante natural y sincera. En el caso de Marc Anthony [que participa en Historia de taxi], por ejemplo, el aporte vino por parte de un feeling boricua y caribeño que funciona perfectamente con la canción”.
Arjona dice que fue él quien se adaptó a los estilos de sus invitados y no viceversa, ya que tuvo que ponerse en plan salsero con Anthony y en una posición “skasera” en lo que respecta a Panteón.
“Trabajamos con el productor de Panteón y le dimos [al grupo] toda la libertad que necesitaba, porque la música fue hecha por sus propios músicos”, expresa el entrevistado. “Nunca me había imaginado a Si el Norte fuera el Sur en una versión de reggae y de ska; fue una sorpresa muy agradable”.
COLABORACIONES Y TRIBUTOS
Otro de los invitados es Sandro, presente en Realmente no estoy tan solo. Se trata de un emblemático cantante proveniente de Argentina, país en el que el mismo Arjona vivió durante varios años. “Sé que éste es un homenaje que va ser mejor entendido por los argentinos que por el resto de los latinoamericanos”, dice el entrevistado. “Sandro fue bastante popular fuera de su país, pero para los argentinos es un verdadero icono”.
La presente grabación demuestra que, con todo el estatus de leyenda que pueda tener, Sandro se encuentra actualmente en un estado de salud precario, que ha afectado de gran manera su desempeño vocal.
“Cuando se quiere hacer un homenaje, esas condiciones son los que menos importa”, justifica Arjona. “Lo que interesa es su aporte como personaje histórico, yo me encuentro muy agradecido con Sandro, porque grabó el tema una semana después de dejar el hospital”.
En el plano creativo, la colaboración más productiva puede ser la de la española Martha Sánchez, que al lado del guatemalteco reinventa efectivamente el tema Tarde (sin daños a terceros), convirtiéndolo en un original dúo de preguntas y respuestas.
“Esa es una de las canciones más importantes de mi carrera, a pesar de que no sonó en la radio”, manifiesta el cantante. “Fue la canción más difícil de producir en este disco, porque yo siempre la canté con excesos de libertad”.
Según el guatemalteco, la versión original se grabó en vivo, con voz y con piano, sin tiempos definidos, sin metrónomos ni disciplina musical alguna.
“Fue por eso que tratar de colocarla ahora dentro de un esquema rítmico convencional fue casi imposible”, remarca Arjona. “Pero Tommy Torres, el productor que se encargó de ella [en la nueva versión], hizo un trabajo extraordinario del que estoy muy orgulloso”.
Más allá de sus letras sociales o comprometidas, Quién dijo ayer es una excusa perfecta para revisar algunas de las canciones románticas de Arjona y poner en perspectiva su dedicatoria a mujeres de distintas edades en temas como Te conozco (donde se habla de una muchacha de 23 años) y Señora de las cuatro décadas.
“No se trata de que haya compuesto canciones para mujeres mayores a medida que fui creciendo; de hecho, aunque no la escribí en ese momento, la primera que tuve en mente fue Señora de las cuatro décadas, porque se basó en una historia que ocurrió cuando yo tenía 16 años”, confiesa el cantautor. “Puedes hacer una canción dedicada a una mujer de 70 años o a una niña de 15 en cualquier momento de tu vida”.
El mismo Arjona no considera que mencionar en sus canciones una edad determinada tenga que ver con el éxito que cuenta entre las damas de distintas generaciones.
“Para que alguien se interese en una canción tuya, no es necesario que menciones su edad, sino que le brindes ciertas coincidencias emocionales”, dice a manera de despedida.
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